ADAPTACIÓN.
Érase una vez, hace mucho, mucho
tiempo en Alemania, nació William, hijo menor de un matrimonio de agricultores
de la zona llamados Konrad y Adeline. Era el cuarto hijo, tenía dos hermanos y una
hermana.
Desde muy pequeño se dieron
cuenta que William era más listo y generoso que todos sus hermanos. Esto hizo
que los hermanos mayores le tuvieran envidia, exceptuando a Alice, que siempre
le protegía de las bromas de sus hermanos.
Al ser una familia pobre, William
tuvo que dejar de ir a al colegio para ayudar a sus hermanos y sus padres en el
trabajo. Como consecuencia del trabajo diario, se convirtió en un joven fuerte
y musculoso porque sus hermanos le obligaban a hacer el trabajo que más
costaba. Poco a poco iba creciendo y se
llevaba cada vez peor con sus hermanos mayores.
No podían sobrevivir todos con
ese trabajo por lo que los hermanos echaron a William de casa diciendo que era
su culpa, a pesar de que Alice no estuviera de acuerdo. El pequeño se fue de
casa en busca de trabajo. Pasaron los días y seguía sin encontrar trabajo,
dormía en el bosque pasando frío ya que no tenía dinero ni para comprarse una
manta.
Un día llegó la noche y vio a lo
lejos una pequeña cabaña donde podría quedarse a dormir, avanzó y avanzó y la
casa cada vez la veía mas lejos, el pequeño no entendía que estaba pasando pero
no dejó de luchar durante toda la noche por llegar a ese lugar, quería saber
que había ahí dentro para que cada vez que estuviese a punto de llegar, la casa
se iba más y más lejos, hasta que de repente se le apareció una joven y le
dijo:
-
Soy
el hada del bosque, solo aparezco cada dos años y sé que estás buscando trabajo
y que eres un chico valiente y con ganas de conseguir lo que te propones. Por
eso te propongo un trato.
El joven, extrañado, contestó:
-
¿Que
trato?
A lo que el hada le dijo:
-
Debes
cumplir cuatro cosas a lo largo de 2 años y a cambio de eso te dejaré que pidas
tres deseos.
¿Qué cosas? Dijo el muchacho
-
Debes
llevar esa piel de oso encima, no podrás dormir en un mismo sitio más de un día,
no podrás ducharte, afeitarte ni cortarte el pelo y por el último sólo podrás
contestar “si” o “no” a toda clase de preguntas que te hagan. Si en dos años
vuelves a este mismo sitio y has cumplido todo lo que te he dicho, tus deseos
se harán realidad. Contestó el hada. Si pierdes y no cumples el trato me
quedaré todo lo que tienes en este momento y tendrás que vivir toda la vida con
el aspecto con el que vengas dentro de dos años.
William, que no entendía muy bien
lo que le estaba ocurriendo en ese momento, pensó durante unos minutos y por
fin aceptó.
-
Acepto,
dijo. Pero con la condición de que los deseos sean los que yo quiera y que al
menos uno se vaya haciendo realidad según va pasando el tiempo para fiarme de
ti.
El hada le dijo que le parecía un
trato justo, que solo tenia que decirle que era lo que deseaba en ese momento.
El joven pensó y finalmente le
dijo:
-
Quiero
ser rico, quiero formar una bonita familia y por último quiero que a mis padres
no les falte nada durante el resto de su vida.
El hada le dijo que el deseo que
se iba a cumplir durante estos dos años sería el de ser rico, que cada vez que
se metiera la mano en el bolsillo del pantalón sacaría monedas de oro, pero que
si a los dos años llegaba y no había cumplido la promesa, todo el oro que había
guardado desaparecería.
Una vez que William aceptó, el
hada desapareció por arte de magia y se encontró en medio del bosque, pero
tenía la cabaña cerca y pudo dormir ahí esa noche. El día siguiente empezó su
aventura, lo primero que hizo fue guardar en un banco mucho dinero para el
futuro, luego fue a comprarse un caballo con el que viajaría de sitio en sitio
pidiendo ayuda para poder dormir en distintas casas.
Según iba pasando el tiempo, el
pequeño William iba ayudando a todas las personas que podía porque era una
persona muy generosa y le gustaba mucho ayudar. Los primeros meses no le costó
mucho a pesar de que no pudiera ducharse y no podía decir más que un “si” o un
“no” a todo lo que le preguntaban porque había hecho un trato. La gente se
empezó a cansar de él porque pensaban que les estaba gastando una broma y
empezaron a dejarle de lado, nadie quería hablar con él, y nadie le ayudaba.
William iba perdiendo su fuerza y
cada día le costaba más que la gente le aceptase como era y con ese olor
corporal que poco a poco iba aumentando. El primer año no le costó mucho ya que
la gente al ver que tenía dinero se acercaba y le ayudaban en lo que pudieran
para que a cambio William les diera dinero.
La piel de oso cada día le pesaba
más, lo de dormir en un sitio diferente cada día le iba gustando cada vez menos,
oler mal, parecer un monstruo por el pelo y no poder decir nada excepto que
“si” o “no” le empezó a cansar. Entonces un día se dio cuenta de que aquella
hada que se encontró en el bosque no le dijo que no pudiera escribir lo que el
quisiera en un papel y así poder enseñárselo a la gente para que entendiera
porqué no podía decir más cosas que un “si” o un “no”.
Pasaron los días y el pequeño
William no encontraba trabajo tras tanto buscar, pero poco a poco se fue
acostumbrando a una vida mejor que la que tenía, o al menos hacía el intento ya
que le rechazaban socialmente por la falta de aseo. Sólo le faltaba encontrar a
una mujer para casarse con ella y formar una familia, pero no encontraba a
ninguna chica que le gustara de verdad, porque él desde el día que vio a
aquella chica que se hacía llamar “el hada del bosque” no pudo dejar de pensar
en ella ni un solo día.
Pasaron los días y tuvo que ir de
nuevo a donde se encontró por primera vez con aquella hada que le había
prometido tres cosas si el cumplía su parte del trato. De repente apareció “ el
hada del bosque” y le dijo:
-
Muy
bien, has cumplido tu promesa, ahora tengo que darte lo que me habías pedido,
pero la mujer para formar una familia deberás encontrarlo tu solo sin mi ayuda.
En ese momento William pensó que
podría ser ella la mujer de su vida y de repente le dijo:
-
Si
aceptas casarte conmigo no tendrás que concederme ninguno de los deseos que te
pedí, solamente el de formar una familia.
Pero en el fondo, él tenía miedo
y pensaba de que después de verle tan feo, peludo y maloliente no iba a querer
casarse. Lo que él no sabía es que ella estaba bajo un hechizo.
El hada estaba esperando ese
momento desde hacía dos años, ya que en realidad era una joven llamada Laura
que había sido convertida en hada, y solo si un hombre le pedía matrimonio el
hechizo se rompería y podría volver a ser la joven que era antes.
William y Laura se casaron y
fueron felices.
Colorín colorado, este cuento se
ha terminado.
ARGUMENTACIÓN.
Para hacer mi adaptación me he
basado en los cuentos maravillosos o de hadas, que son relatos fantásticos en
los cuales abundan tanto los personajes como objetos fabulosos. He considerado
que en El hombre de la piel de oso se
ven características del cuento maravilloso.
Según los estudios de la
morfología del cuento de Vladímir Propp, el cuento maravilloso representa la
vida infantil haciendo referencia a 31 funciones, las cuales no todas son
narradas en dicha adaptación puesto que no todas salen en el cuento real
escrito por los Hermanos Grimm. Al principio todos los personajes están en una
misma casa hasta que un día uno de ellos debe abandonar e irse a otro lado
superando una serie de pruebas, o viaje iniciático, hasta conseguir un objetivo
final.
Al mismo tiempo que divierte al niño, el cuento de hadas
le ayuda a comprenderse y alienta el desarrollo de su personalidad. Le brinda
significados a diferentes niveles y enriquece la existencia del niño de tan
distintas maneras, que no hay libro que pueda hacer justicia a la gran cantidad
y diversidad de contribuciones que dichas historias prestan a la vida del niño.
Tanto
los mitos como los cuentos de hadas responden a las eternas preguntas: ¿Cómo es
el mundo en realidad? ¿Cómo tengo que vivir mi vida en él? ¿Cómo puedo ser
realmente yo? Los cuentos dejan que el niño imagine como puede aplicar a sí
mismo lo que la historia le revela sobra la vida y la naturaleza humana". Bruno Bettelheim, “Psicoanálisis de los cuentos
de hadas.”
La adaptación la he basado en
relación a la edad de los receptores, que sería para niños de 5-6 años,
ya que desde los 4 a los 6 años los niños se encuentran en la “edad de los
cuentos”.
El título lo he cambiado a
“William con piel de oso maloliente y el hada del bosque”, pero en todo momento
he mantenido la estructura y el carácter de El
hombre de la piel de oso.
He puesto nombre a los
personajes más importantes para que sea más fácil para los niños identificarles
según vaya contando la historia. El protagonista es William, el hada del bosque
es Laura, la hermana mayor que quería tanto a William es Alice y los padres
Konrad y Adeline. Los protagonistas son agricultores y la criatura en lugar de
ser un diablo, es un hada. He quitado el suicidio y todo lo del alma, ya que no
considero que sea algo para contar en un cuento para niños pequeños.
Las pruebas por las
que pasa el pequeño William las he cambiado, pero siguen siendo pruebas que
hacen que el protagonista sea valiente y que le rechacen. Siendo el motivo de
aceptar el pacto, ya no solo por la riqueza suya si no también por la de sus
padres y por formar una familia.
Igual que en el cuento original,
he incluido una fórmula de entrada “ Érase una vez…” y otra de salida “Colorín
colorado este cuento se ha terminado” ya que es propio de los cientos
folclóricos.
Espero que os guste mi
adaptación.
WEBGRAFÍA Y BIBLIOGRAFÍA
- https://es.wikipedia.org/wiki/Cuento_folklórico
-http://tecnicacinematografica.blogspot.com.es/2009/08/vladimir-propp-y-la-morfologia-del.html
- Apuntes de literatura infantil
- Psicoanálisis de los cuentos de
hadas. Bruno Bettelheim
Hola Belén,
ResponderEliminarHas realizado una buena adaptación del cuento. Pero en me gustaría realizar algunas aportaciones.
En primer lugar, deberías revisar algunas tildes, como por ejemplo:
"avanzó y avanzó..." "hablar con él" "y sé que estás buscando trabajo".
En segundo lugar, quería avisarte de que una de las frases que has escrito "La piel de oso cada día le pesaba más..." has repetido varias veces la palabra "más" y suena un poco raro.
Por último,hacerte saber que los cambios realizados,como es la parte religiosa, las muertes, el diablo, etc, son adecuados.
Espero que estas aportaciones te ayuden a mejorarlo.
Un saludo
Muchas gracias por tu aportación Samanta.
EliminarUn saludo
Buen comentario, Samanta, pero lee lo que le he escrito a Belén.
EliminarHola Belen!
ResponderEliminarMe ha sorprendido muchísimo tu final, ¡menudo giro!, cuando ya creía poder adivinar, mas o menos, el final... Me has dejado con ganas de saber mas de Laura y William.
Los cambios que has realizado para adaptarlo a esa edad, me parecen geniales, además de estar muy bien argumentados, y de respetar en todo momento la estructura del cuento original y la psicología del personaje. Todo esto va a logar enganchar a los niños y hacerles disfrutar, como he podido hacer yo durante la lectura.
Solo tengo una pregunta, acerca del cambio del título. ¿No crees que al cambiar el título pierde un poco su esencia, o que se podría confundir con otro?
Enhorabuena Belen, me ha encantado. ¡Sigue así!
Tu final me ha sorprendido tanto, que de todos los que he leído ha sido el que mas me ha gustado. (Continuación de mi anterior comentario)
ResponderEliminarEnhorabuena Belen!!
Lee mi comentario, Ana.
EliminarHas cambiado el cuento, Belén. Es muy chulo pero no es una adaptación. Te explico:
ResponderEliminar- En primer lugar has convertido al antagonista en ayudante. El hada pone a prueba al héroe, pero este no se juega nada... no hay castigo si pierde.
- En segundo lugar has eliminado la esencia del cuento que es el rechazo social provocado por la falta de aseo. Lo has cambiado por las respuestas monosílabas, pero estas pueden provocar, como mucho, cansancio o risa. El rechazo no es tan evidente y, además, lo soluciona escribiendo.
- También has eliminado el motivo de la bella y la bestia (no vale como tal el hada encantada).
- Has reducido demasiado el tiempo de la prueba. Un año es, para un niño, un curso escolar... algo asequible y relativamente breve.
- El título es lo que define al cuento. Si lo modificas tan radicalmente, ya nos está diciendo que es un relato diferente.
Tienes que revisarlo para que realmente sea una adaptación. Los cambios que hagas no pueden ser por gusto personal, sino en función de la edad de los receptores y deben argumentarse en función de el momento evolutivo en el que se encuentran.
He cambiado y mejorado los aspectos que me has dicho, exceptuando el del tiempo ya que desde un primer momento puse que esto sucedía a lo largo de dos años, no de uno.
EliminarEspero que esta vez si esté bien!
Perfecto.
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